domingo, 30 de noviembre de 2008

Desafíos en la Educación Rural y la Educación Permanente




En otros tiempos, los oficios rurales entretejían una trama de saberes que garantizaban a sus comunidades un modo de vida, su identidad cultural, una infinita variedad de prácticas y saberes concretos por cuyo conocimiento y dominio empírico el hombre lograba insertarse laboralmente.
Una de las características de la cultura campesina ha sido precisamente la transmisión de esos saberes, sobre la manera de hacer las cosas, de vivir y sobrevivir, de relacionarse, de preservar y de valerse de la naturaleza. Esa transmisión ha sido básicamente de forma oral, o radicaba en “el ver hacer”, “el ayudar hacer” desde pequeños, en las experiencias transmitidas de abuelos a padres, de padres a hijos, de experimentados a principiantes.
La fuerza del trabajo de entonces fue perdiendo protagonismo a medida que avanza casi aplastante la tecnología, suplantando la mano de obra por máquinas.
Es casi irremediable rescatar ciertos oficios para que no desaparezcan, transmitirlos a quienes quieren aprenderlos y no tuvieron la posibilidad “de tener un abuelo que les enseñara a alambrar”.
Acortar la brecha del trabajo manual basado en el saber popular y el mecanizado que se presenta tan imponente. Certificar esos saberes y capacitar sobre otros que avalen sobre la capacidad para trabajar en el campo.
La educación y el trabajo se convierten entonces, en dos factores relevantes para la comunidad del campo. El hecho de que muchos trabajadores aún no hayan alcanzado la educación primaria, la presencia de altos niveles de subempleo, las migraciones rural-urbana, el avance de la tecnología son algunos de los problemas con los que se tropieza en el momento de encontrar un trabajo digno.
Las demandas en capacitación son muchas, sobre todo en la realidad actual donde se requiere para la ejecución de cualquier tarea rural una serie de calificaciones tácitas y competencias de diferentes naturaleza.
En general, en el hombre de campo predominan las capacidades desarrolladas a partir de la experiencia, del “hacer todos los días”. En las tareas actuales se exigen ciertos conocimientos técnicos, como también el desarrollo de la responsabilidad y la iniciativa para resolver problemas o situaciones inesperadas.
Preparar y ofrecer a la persona, a la familia, a la comunidad la posibilidad de aprender, de acreditar lo que saben, lo que desde su experiencia o por la transmisión de generación a generación han aprendido, dar valor a su trabajo, mejorar la inserción laboral; en los tiempos que corren, se convierte en un desafío para quienes hablan de desarrollo rural y local. Es una necesidad a la que hay que dar respuesta para ver crecer a las comunidades del interior.



Aportes para la Capacitación en nuestro Medio
A partir de la creación del Centro de Formación Profesional Nº 402 R.M. 4661/05 (Partido de Gral. Belgrano) se busca implementar diversos cursos y capacitaciones en todo el ámbito rural de la provincia de Buenos Aires.
A través del sistema de alternancia se pretende integrar los saberes, valores y creencias propios de los pobladores de cada ámbito local y generar un espacio propicio para actuar sobre la realidad, apelando a la formación permanente tanto ésta sea sistemática o no.
Desde nuestro CEPT, durante este año se ha propiciado el desarrollo de diferentes cursos para la comunidad del partido de General Viamonte y localidades vecinas.
A principio del 2008, se llevaron a cabo las clases teóricas en el Salón de la UDEB del curso de “Elaboración de Chacinados y Embutidos”, culminando con las clases prácticas en las instalaciones del CEPT con una gran carneada. En él participaron alumnos de nuestra institución y padres guiados por la instructora Lorena Rodríguez.
Se concretó la capacitación a numerosas personas, sobre todo destinadas a quienes resultaron beneficiadas por el Programa “Manos a la Obra”. En este caso los cursos que se llevaron a cabo fueron el de “Gestión y Administración de Microemprendimientos” y el de “Liquidación de Impuestos para Microemprendimientos”. La finalidad primordial es que los beneficiados de este programa puedan llevar adelante los proyectos presentados, resolviendo satisfactoriamente los pasos para implementar un emprendimiento productivo o comercial. El instructor a cargo de los mismos fue el señor Gregorio Garate y ambos cursos se dictaron en el Centro Cívico de la Ciudad de Los Toldos.
En la localidad de San Emilio se realiza desde mediados de año el curso de “Pastelería”. Todas las semanas concurren a la escuela Nº 8, donde se dicta el curso, alrededor de 30 personas para intercambiar conocimientos y experiencia sobre la preparación de diferentes masas y tortas, etc.
En la comunidad de Zavalía, en cambio, los intereses detectados tenían que ver con la preparación y “Elaboración de Conservas Dulces y Saladas” y la manera de aprovechar los frutos y verduras de estación. En un principio se comenzó a trabajar en la escuela Nº 5 y en este momento, se encuentran semanalmente alrededor de 20 alumnas en el salón del Club Sportivo Zavalía. Ambos cursos son guiados por las Instructoras Lorena Rodríguez y Wilzzan Mariana Clutterbuck.
En las instalaciones del CEPT se vienen desarrollando, también desde mitad de año, el curso de “Auxiliar de Molinero” a cargo del señor Roberto Serreite y el curso de “Alambrador” a cargo de Alberto Rambosio. Los 2 cursos están destinados a la comunidad en general pero también lo realizan los alumnos de secundaria de nuestro establecimiento, permitiéndoles agregar a su título de egresado, Técnico en Producción Agropecuaria, los de Alambrador y Auxiliar de Molinero.







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